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EL DESTINO DEL HÉROE

EL DESTINO DEL HÉROE

Todas las culturas y sociedades se cimentan sobre sus historias y en las fundamentales aparece siempre la figura del héroe, pero ¿qué es un héroe? ¿qué le define? ¿cuál es su función?
Los héroes nacieron como arquetipos iniciáticos que nos enseñaban a enfrentarnos a la realidad, a la vida.
El héroe clásico debe salir de su hogar, debe enfrentarse a peligros y miedos, ha de superar una serie de pruebas y, por último, puede regresar a su tierra o morir sacrificándose por su pueblo, su nación o por su propia lucha. En este último caso se ejemplifica el héroe colectivo que da su vida por salvar a los suyos o bien por un acto de valentía personal que raya con la temeridad, es un modo de simbolizar el arrojo, la capacidad de sufrimiento o de sacrificio. El otro final posible para el héroe, a mi modo de ver, tiene una serie de matices que lo hacen más interesante, aunque ambos sean igual de simbólicos.
Ulises regresó a su Ítaca natal tras vivir toda una aventura que Homero nos relata en dos obras, La Ilíada y la Odisea. En efecto, Ulises regresa a su hogar para luchar contra los que pretenden a su hermosa Penélope, sin embargo ahora Ulises es más listo, ha luchado contra los troyanos, ha visto la sangre y la muerte de la forma más brutal que se pueda imaginar, ha sido raptado por la ninfa Calipso a la que ha despreciado para regresar a su patria enfrentándose a los dioses adversos (como el celoso Poseidón). En definitiva, Ulises retorna a su casa para seguir su vida donde la dejó, pero ya nada será igual, Ulises no es la misma persona y no puede vivir igual que antes pues el destino del héroe es ser alguien distinto al que era antes de iniciar su particular “odisea”.
Esta es quizá la forma más profunda y enriquecedora del héroe, la transmutación. La sustancia del héroe ha cambiado, ya no es el mismo, puede morir o puede regresar convertido en otro, de cualquier modo la enseñanza está bien clara:
“Seguir el camino es estar dispuesto a morir-cambiar-crecer, en definitiva, a madurar y llegar a conocerse un poco más”.
De nuevo los antiguos nos regalan su sabiduría para que la utilicemos hoy, ya que esta es atemporal y nos seguirá siendo útil mientras pisemos este maltrecho planeta azul que aún nos da cobijo.
Extranjero que visitas esta escondida Ítaca, toma ejemplo y deja actuar al héroe que habita en tu corazón…
¡Que los dioses te acompañen y te regalen sus dones allá por donde camines!

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LOS DIOSES AÚN VIVEN

LOS DIOSES AÚN VIVEN

En el ser humano siempre ha existido y existirá un sustrato inconsciente que nos acerca al paganismo más que a cualquier otra filosofía o religión.
Los antiguos explicaban al hombre de un modo intuitivo pero con gran precisión, daban nombre y atributos a cada una de las fuerzas de la naturaleza (las exteriores y las interiores). El trueno, el mar, el cielo, los astros o las montañas tenían sus dioses regentes tanto como el amor, la sabiduría, la belleza etc. Los antiguos entendían al ser humano como un todo con la naturaleza y dividían sus pulsiones y energías dándoles el nombre de un Dios que misteriosamente manipulaba sus pasiones. Era sin duda una forma de psicología “primitiva” que se basaba en la metáfora para explicar lo que ocurría en el interior y en el exterior del hombre. Esta psicología era muy útil para el pueblo llano que aceptaba como real la metáfora y curaba sus males del alma sacrificando animales a sus dioses para que les fueran propicios, algo que hoy nos parece absurdo pero que en su contexto tenía un sentido y cumplía su función.
En la Grecia clásica se produce un fenómeno único en la historia hasta ese momento (al menos en occidente), algunas personas empiezan a cuestionarse su sociedad y el mundo que les rodea, es más, se llega a poner de moda la “búsqueda de la verdad” y proliferan escuelas filosóficas de diversa tendencia, también surge uno de los preceptos más repetidos y difíciles de seguir: “Conócete a ti mismo”.
Sucede entonces un verdadero milagro, se llega a cuestionar la propia existencia de los dioses. El sabio Epicuro (personaje a reivindicar para todo el que ame la vida) llegó a decir que tal vez los dioses sí existían pero que estaban tan ocupados en sus luchas personales que se habían olvidado de los hombres, una forma metafórica de decir que en ese momento decadente el ser humano estaba más pendiente de sus luchas internas que de conocerse así mismo…
Luego llega el caos, los viejos dioses mueren aplastados por el monoteísmo de los nuevos iluminados, los cristianos. Para ser más concretos hablaré solo del catolicismo que es lo que conozco (puede que otras ramas del cristianismo sean más benignas, no se…).
Los católicos romanos instauran el culto a un solo Dios y a su hijo (hombre y Dios a un tiempo). Esta religión se basa en el odio al ser humano, me explico:
Para la nueva creencia el ser humano debe ser mejorado ya que nace con un defecto de origen, debe atenerse a las normas y renegar de ciertas actitudes y pensamientos considerados pecaminosos para alcanzar la salvación eterna. Un solo Dios, un solo libro verdadero y una jerarquía que administra y juzga la nueva fe. Ya no importa la búsqueda de la verdad, ya no hay que conocerse a uno mismo, se trata ahora de acatar las normas y temer a Dios para alcanzar la salvación eterna.
Estas aberrantes doctrinas han estado martirizándonos desde hace un par de milenios y aún hoy es difícil desprenderse totalmente de ellas, tan fuerte ha sido su implantación que parece haber llegado a lo mas hondo de nuestra psique y aún queda mucho trabajo por hacer para librarse por fin de ellas.
Durante el tiempo de los paganos griegos surgieron fenómenos como la democracia, la ciencia, la filosofía, el teatro o las olimpiadas. Durante el cristianismo llegó la edad media, la caza de brujas, las guerras de religión, la santa inquisición y más recientemente la hipócrita adhesión a todas las dictaduras que han dado cobijo a la iglesia católica.
Dicho esto quiero aclarar que respeto a todo el que vea en el cristianismo una forma de avance y crecimiento personal, siempre y cuando no pretenda dar lecciones de moral a los que no compartimos sus creencias.
Extranjero que recalas en esta solitaria Ítaca, te animo a que sigas buscando la verdad (si es que existe tal cosa), a que no dejes de conocerte y a que no dudes de que los viejos dioses aún viven, pero ten muy presente que se encuentran exclusivamente dentro de ti.

EL FINAL DE LOS TIEMPOS

EL FINAL DE LOS TIEMPOS

 

Los antiguos veían la historia de un modo distinto a como solemos hacer nosotros. Sobre todo en algunas culturas de oriente y de la América precolombina la historia se intuía como una suerte de ciclos con principio y fin pero inevitablemente relacionados, como en una espiral. Actualmente pensamos en la historia como en una línea recta dibujada por el disparo de una flecha y con una proyección imparable, con un pasado y un futuro inequívocos. Yo tiendo a percibirla más acorde con la teoría de los ciclos.

Si uno piensa en la caída de Roma (el gran imperio) se da cuenta de que los síntomas estaban presentes mucho antes de su destrucción definitiva. Para los romanos más lúcidos de su tiempo era evidente que el final se acercaba, otros sin embargo pensaban que el poder de Roma era tal que nunca sucumbiría ante sus enemigos. Los hechos acabaron por dar la razón a unos y quitársela a otros. Sin embargo es curioso como los bárbaros que asolaron Roma se pasaron el resto de sus vidas queriendo imitar al imperio destruido.

Hoy en día el ciclo parece repetirse sospechosamente, si bien ahora todo se acelera y lo que antaño fue una decadencia de siglos hoy es apenas de décadas.

Si la nueva Roma son los Estados Unidos (algo evidente) los nuevos bárbaros que acabarán con su imperio son los chinos (el dragón dormido que empieza a despertar).

La diferencia con el pasado es que hoy los imperios son globales. Antes cayó Sumeria, Babilonia, Grecia, Cartago, Roma o Persia, todos fueron finales traumáticos pero localizados en un lugar relativamente pequeño. La caída del último imperio tendrá consecuencias mundiales.

Sin embargo lo más inquietante es que el nuevo imperio tienda a imitar al caído, algo que es fácil de prever ya que China abraza el capitalismo de un modo descarado y creciente.

¿Qué será de la vieja Gaia si este nuevo imperio termina por esquilmarla sin ningún freno?

No me atrevo a preguntar al Oráculo de Delfos sobre la fecha en que todo esto suceda, prefiero ser fiel a mi máxima y vivir cada momento como si fuese el último.

Extranjero que visitas mi pequeña Ítaca, no desesperes pues los dioses no nos abandonarán en el trance y el nuevo ciclo vendrá cargado de dones y presentes para los que acepten el final sin luchar por mantener este mundo que ya muere.

¿Nos veremos en el nuevo ciclo? Espero que así sea…

 

JODOROWSKY, UN AUTENTICO POETA

JODOROWSKY, UN AUTENTICO POETA

Escritor, dramaturgo, guionista de comics, cineasta, experto en tarot, psicomago, esto y mucho más es Alejandro Jodorowsky, hoy en día el chileno más universal junto a Neruda.

Mi encuentro con este personaje se produjo de muy joven, para mí Jodorowsky estaba unido inevitablemente al mundo del comic y ligado sin disolución posible al nombre de Moebius (ese otro poeta de la ilustración).

Gracias a mi hermano mayor (auténtica enciclopedia del comic) siempre pude disfrutar de todo tipo de autores, desde los clásicos americanos, como Will Eisner, hasta los más independientes europeos, como Enki Bilal.

Jodorowsky de algún modo fue como mi Walt Disney personal, me sumergía con deleite en sus historias mezcla de surrealismo, mitología y ciencia ficción, sus historias encerraban algo más que todavía no era capaz de definir.

Hace unos años vi por primera vez la cara de Jodorowsky en la televisión y descubrí una faceta distinta al escucharle hablar de toda su filosofía personal, definitivamente me fascinó, nunca sospeché que tras el autor de las historias que me habían entretenido de chico se escondiese un personaje tan poliédrico e inclasificable. Es más, la primera vez que le escuche en una entrevista llegó a desconcertarme su peculiar modo de ver la realidad, en sus palabras se unía la mística con la ciencia, el arte con la psicología, el humor con lo surreal. Parecía que su discurso era inabarcable, barroco, complejo y cautivador a la vez…

Con el paso de los años me he seguido interesando por la figura de este personaje tan sorprendente, he leído sus libros, escuchado sus entrevistas y disfrutado con sus conferencias.

Alejandro Jodorowsky está desde hace años difundiendo su principal terapia, la “psicomagia”. Se trata de un compendio de enseñanzas que aplica mediante actos escenificados a través de los que se manifiesta nuestro inconsciente. Realmente esta es la faceta de Alejandro que menos me interesa a nivel personal, no niego ni afirmo que su terapia funcione, pero es algo que no me preocupa especialmente.

Para mi lo grande de Jodo (si se me permite la confianza) es su forma de ver el mundo, no porque sea la más acertada, ni la más lúcida, ni siquiera la más original, pero es sin duda una forma de entender las cosas diferente.

La poesía a menudo utiliza la metáfora, la analogía y el símbolo para describir la realidad y eso es precisamente lo que hace Alejandro, cuando habla de “su realidad” habla al mundo como poeta aunque no escriba versos (cosa que también hace) nos habla como alguien que ha conquistado su mundo y que lo ha decodificado a su antojo, nos muestra que la imaginación y el sueño son los verdaderos creadores de realidad, de algún modo nos abre nuestro horizonte cotidiano y nos enseña que no hay que tener miedo a enfrentarse a la vida ni a descubrir quienes somos.

Por esto y porque necesitamos más personas así yo digo:

¡Que vivan los poetas, los poetas de verdad!

 

Y que viva Alejandro Jodorowsky, que los dioses le ofrezcan sus dones para mantenerlo mucho tiempo entre nosotros…

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HEMOS VENCIDO A LAS TINIEBLAS

HEMOS VENCIDO A LAS TINIEBLAS

 

En efecto, estrenamos nuevo año, acabamos de superar el solsticio de invierno y a partir de este momento las tinieblas dan paso a la luz que crece día tras día. La tierra sigue aletargada pero poco a poco se irá desperezando conforme avance la llegada de la primavera.

Es un ciclo eterno, un misterio que nos acompaña desde nuestros orígenes. Los antiguos conocían bien dicho ciclo y veneraban con respeto su misterio. Sabían de un modo intuitivo que la madre naturaleza iba a ofrecerles sus dones en la siguiente estación, no por esperado dejaba de fascinarles este milagro, en agradecimiento adoraban a su Diosa Madre que en el final de sus días les acogería de nuevo en su vientre…

¿Qué nos queda hoy de este sentimiento de renovación?

Supongo que el equivalente actual se refiere a todos los buenos propósitos que nos hacemos a nosotros mismos:

“Este año que empieza dejaré de fumar, cambiaré de trabajo, encontraré novia, adelgazaré, aprenderé inglés, me independizaré, etc, etc…”

Ya no adoramos a la Diosa Madre ni rendimos culto a los dioses benefactores, ni siquiera los cristianos se acuerdan mucho de su dios, más bien se preocupan de comprarle la última consola a su hijo para aplacar su sentimiento de culpa por no pasar más tiempo a su lado.

¿Qué pensar pues del nuevo año? No se, probablemente todo siga más o menos igual, las guerras y la injusticia continuarán desangrando a Gaia y todos seguiremos preocupados por nuestras pequeñas miserias, es lo más previsible…

Sin embargo, como hago siempre tras el solsticio de invierno, me he reunido con mi “Oráculo de Delfos” particular y me ha garantizado que se acerca un cambio de ciclo beneficioso, solo es cuestión de permanecer atentos para poder sacarle partido. Aprovechemos la feliz circunstancia y alcemos nuestras copas para libar en honor de los dioses, que Dionisio y Atenea nos colmen de bendiciones y sabiduría.

 

Extranjero que has recalado en esta pequeña Ítaca, que los dones de la tierra y los misterios del universo te sean propicios en el nuevo año…

El REGRESO DE ULISES

El REGRESO DE ULISES

“La ninfa Calipso tenía preso a Ulises, separado de su familia y su hogar. Ulises lloraba impotente por su cautiverio. Por fin Atenea, protectora del héroe, persuadió a Zeus para que ordenase libertar a su protegido, así lo hizo. Aún así Calipso intentó que Ulises se quedase a su lado, para ello le ofreció la inmortalidad con la que podría disfrutar por siempre de los dones de los dioses y de su amor y belleza. Ulises se negó y confesó a la ninfa que su único deber era regresar a Ítaca donde se reuniría con su esposa Penélope…” 

Esta es la síntesis de una gran historia, La Odisea de Homero, libro fundacional de la literatura occidental y de paso toda una lección de vida. Se trata de un mito iniciático de gran potencia para todo el que lo conoce.

He decidido llamar así este rincón del ciber espacio porque mi encuentro con esta obra marcó un antes y un después en mi humilde existencia, definitivamente hay libros que cambian la vida.

Ríos e incluso mares de tinta se han escrito sobre las múltiples interpretaciones de esta obra, todas caben pues las historias, si son grandes, siempre están abiertas a la interpretación y a la imaginación de quienes las escuchan.

Mientras descubría las andanzas de tan mítico personaje, en mi mente no paraba de crecer una idea nítida y transparente sobre la actitud del héroe homérico. ¿Por qué alguien abandonaría la posibilidad de ser inmortal, de tener todo cuanto se le antoje y de gozar siempre de la fascinante belleza de una ninfa? ¿Era una locura esta historia? ¿Un mito engañoso? ¿Era todo un disparate de los antiguos?

Puede pensarse así si leemos la obra de un modo plano y literal, sin embargo yo descubrí en su lectura una lección de vida que aún hoy intento aplicar:

Ulises abandona a Calipso y elige regresar a Ítaca por la sencilla razón de que quiere vivir, ya que lo único que da relieve a la vida es la posibilidad de morir en cualquier momento, la inmortalidad es un absurdo, hay que vivir cada segundo con la intensidad del último momento.

Para mi esto fue algo tan impactante que me hizo girar en 180 grados todo lo que pensaba hasta el momento. También me impactó en lo más profundo de mi juvenil cerebro el final, en el que Ulises, convertido en apariencia en un anciano y con la ayuda de su amigo Eurímaco, regresa a su casa para recuperar a Penélope del acoso de sus pretendientes.

Es decir, uno llega al final de su viaje para reencontrarse con su amada (su parte femenina) está disfrazado de viejo pero es joven tras esa apariencia y así destierra a los últimos obstáculos (los pretendientes) que le impiden ser un ser completo, un ser esencial.

Que bella historia, podría pasar horas interpretando cada pasaje del libro, valga esto solo como introducción e incitación a que todos los que quieran conocerla se decidan sin miedo y descubran todo un mundo mítico que esta más dentro que fuera de nosotros…

 

En este blog hablaré de todos los “mitos” que me atraen y en especial del más importante, la vida, que no es más que eso, un mito.

 

La realidad queda pues desterrada de este lugar, aceptémoslo de una vez, ¡la realidad no existe! Hagámosla nosotros entonces y, en la medida de lo posible, disfrutemos con el juego, la odisea acaba de empezar…

 

Bien venido extranjero, acomódate y disfruta de la estancia.

 

        

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